¿Qué
entiendes por comunicación política?
La doctora en ciencias de la
información María José Canel define a la Comunicación Política como:
"...el campo de estudio que comprenden la
actividad de determinadas personas e instituciones (políticos, comunicadores,
periodistas y ciudadanos) en la que se produce un intercambio de información,
ideas y actitudes en torno a los asuntos públicos. Con otras palabras, la
Comunicación Política es el intercambio de signos, señales o símbolos de
cualquier clase, entre personas físicas o sociales, con el que se articulan la
toma de decisiones políticas así como la aplicación de éstas en la
comunidad".
La comunicación política para mi es la forma en la
que se lleva acabo y se da a conocer todo lo relacionado con este ámbito es
decir presentarlo a la sociedad para que esta misma este enterada de las decisiones,
acciones u operaciones que se lleven acabo para el beneficio del pueblo.
¿Cómo puede colaborar un
egresado en la carrera de L.C.C. en el ámbito político?
La portada del texto Democracia y
Posmodernidad, escrito por Javier del Rey Morató, muestra una fotografía cuyo
pie despliega palabras atribuidas a Wilbur Schramm, que dicen: “Los políticos
tienen que ser expertos en comunicación, debido a que tienen que ofrecerse a sí
mismos, dar a conocer resultados y persuadir a los votantes, y a quienes toman
decisiones, de su forma de pensar”.
Un Licenciado en ciencias de la comunicación podría
colaborar de manera hábil en campo político puesto que en este ámbito todo es comunicación
y se trata de tomar decisiones, escuchar
opiniones e ideas y estructurar todo de forma que la decisión que se tome sea
la mejor tratando de que no afecte o afecte lo menos posible a la población.
Para todo esto se tiene que llegar a un
acuerdo con todas las instituciones involucradas en dichos proyectos mediante
una reunión en la que discutirá el mismo es aquí donde el comunicólogo entra para colaborar con su sapiencia y sabiduría en
el ramo de la comunicación para proponer mejoras o discriminar de mejor manera
un proyecto para su aplicación correcta en la sociedad.
No
tiene desperdicio la cita anterior, y sirve de pretexto para indicar que, en
efecto, la comunicación es el recurso fundamental de la política (y una de las
categorías básicas de la democracia). En la actualidad, los discursos se
generan en el seno de un intercambio de mensajes y respuestas, desde los
ciudadanos a los gobiernos, y desde éstos a sus gobernados.
Ante
este escenario, sólo habría dos formas de gobernar: por coacción o por
consenso, es decir, con la policía o a través de la comunicación política.
Si
partimos de la aseveración que no podemos no comunicar –un gobierno, a
cualquier nivel está vedado no comunicar- entonces, resulta que lo mismo
ciudadanos que gobernantes necesitan disminuir la incertidumbre entre ambos:
los primeros sobre la opinión de éstos, y los segundos sobre la opinión de
aquellos.
Si
aspiramos a entender este tipo de dinámicas, no se postergue más la exposición
de los esfuerzos loables que varios autores han llevado a cabo en la
construcción de un estado de la cuestión en torno a la comunicación política.
Inicialmente,
Dan Nimmo y Keith R. Sanders, en los albores de los noventa, ubicaron los
orígenes de la comunicación política como campo delimitado de estudio a
mediados del siglo XX, y califican como instructivo y profético al texto de
Eulau, Eldersveld y Janowitz, titulado Political Behavior, publicado en 1956,
que describe a la comunicación política como “un campo esencial, emergente y
mediador, dentro de las ciencias sociales”.
Dos
obras son fundamentales para decantar el estado que guarda la comunicación
política como área de estudio, a saber: Handbook of Political Communication,
escrito por Nimmo y Sanders, en el que confeccionan un recuento de lo
investigado en torno del tema hasta la década de los setenta; yNew Directions
in Political Communication, el cual robustece, actualizando la obra anterior,
el estudio de la comunicación en el ámbito político al hacer énfasis en las
nuevas direcciones que ha tomado la investigación en el área.
No
menos importantes son las aportaciones de Cándido Monzón en Opinión pública,
comunicación y política; o las de Gilles Gauthier, André Gosselin y Jean
Mouchon con el libro Comunicación y política. También es necesario hacer
referencia a los textos de Alejandro Muñoz Alonso y Juan Ignacio
Rospir,Comunicación política, al de Jean-Marc Ferry, Dominique Wolton y otros,
El Nuevo Espacio Público; al de Óscar Ochoa, Comunicación política y Opinión
Pública, o bien, al de Brian McNair, An Introduction to Political
Communication.
La
comunicación política juega un rol fundamental en el accionar de los sistemas
políticos, es la sustancia que alimenta sus diferentes componentes y resulta
imprescindible para su funcionamiento. En este orden de palabras se inscribe
Robert Meadow, quien en Politics as Communication, define la comunicación
política como “el intercambio de símbolos y mensajes que, con un significativo
alcance, han sido compartidos por, o tienen consecuencias para, el funcionamiento
del sistema político”.
Richard
Fagen, en Política y Comunicación, por un lado, asume que “una actividad
comunicacional se considera política en virtud de sus consecuencias, actuales y
potenciales, que ésta tiene para el funcionamiento del sistema político”. Blake
y Haroldsen, por otro, en A Taxonomy of concepts in Communication entienden que
la comunicación política es aquella que “conlleva actuales o potenciales
efectos sobre el funcionamiento de un estado político u otra entidad política”.
Diversos
autores, principalmente norteamericanos o con influencia estadounidense (David
Paletz en Political Communication Research, Swanson con Handbook of Political
Communication, así como Doris Graber a través deMass Media and American
Politics), asumen que la comunicación política abarca toda dinámica
comunicativa entre gobernantes y gobernados, o sólo entre los primeros, o bien,
únicamente de los gobernados entre sí, siempre y cuanto tal interacción conlleve
significados políticos.
Jean
Marie Cotteret, en Comunicación Política, identifica los canales por los que
viajan los contenidos de la comunicación política. Por ello, la define como “el
intercambio de informaciones entre los gobernantes y gobernados por canales de
transmisión estructurales e informales”.
Jacques
Gerstlè considera que la comunicación política cumple su función cuando es
entendida como: “el conjunto de técnicas y procedimientos que poseen los
actores políticos, y particularmente los gobernantes, para atraer, controlar y
persuadir a la opinión pública para hacer o no hacer algo”.
Dan
Nimmo y David Swanson asumen que “una comunicación puede ser considerada
política en virtud de las consecuencias que regulan la conducta humana bajo
ciertas condiciones de conflicto”. Por ello, definen a la comunicación política
como “el uso estratégico de la comunicación para influir en el conocimiento
público, las creencias y la acción sobre asuntos públicos”.
Dominique
Wolton define comunicación política como: “el espacio en que se intercambian
los discursos contradictorios de los tres actores que tienen legitimidad para
expresarse públicamente sobre política, y que son los políticos, los
periodistas y la opinión pública a través de los sondeos”.
JIMENEZ GARCES LUIS FERNANDO 7°B L.C.C.
referencias:
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